OPINION: “Una oferta con un Precio Muy Alto”

“Vinieron. Ellos tenían la Biblia y nosotros teníamos la tierra. Y nos dijeron: ‘Cierren los ojos y recen’. Y cuando abrimos los ojos, ellos tenían la tierra y nosotros teníamos la Biblia”. 

Eduardo Galeano (1940 – 2015)

Así como introduce don Eduardo, han sucedido -y suceden- situaciones en las que se nos arrebatan nuestras pertenencias más preciadas a cambio de falsas promesas -en los mejores casos- o de algún sistema que siempre favorece a quienes lo inventaron y sus amigos claro, los amigos del poder. Existen, y existieron, momentos en los que nos quitaron algo enarbolando discursos de mejora, de progreso, por nuestro bien.

Este es el caso de uno de los pilares de toda sociedad, la educación, y en estas glosas me dedico principalmente a la educación superior. Este nivel lleva años en lucha por la autonomía, por el crecimiento, el perfeccionamiento y la actualización de sus procesos educativos para la prosperidad de los profesionales formados y con ello el progreso de las comunidades. Hasta hace relativamente poco, universidades y los, hoy nombrados, Institutos de Educación Superior (I.E.S.) pertenecían -y en el imaginario colectivo probablemente aún lo hacen- a dos niveles diferentes.

Hoy por ley, a nivel nacional esto es distinto, a pesar de las claras diferencias en cuanto a los grados de libertad en los procesos de toma de decisiones de cada tipo de institución (universidades o IES).

Mendoza en particular, carece de una ley de educación superior, pues ningún gobierno -actual o anterior- ha tenido la voluntad política de debatirla y tampoco ha nacido, desde las bases, una organización suficiente que dé origen a una legislación que realmente represente a los sectores que participan de este nivel.

Debido a esto los IES han quedado librados a las arbitrariedades de un decreto que, como sabemos, puede cambiar cuando el gobierno escolar así lo desee. Esta es la situación que se inició -de nuevo- a fines del 2017 cuando se anunció que se derogaría el decreto normativo de ese momento, decreto 476/99 para implementar el actual decreto 530/18. Primero anunciaron exámenes eliminatorios en los IES de toda la provincia. Ante el lógico rechazo de las comunidades educativas y debido a una seria inconstitucionalidad, el gobierno escolar debió retroceder en su decisión, pero solo para tomar carrera y dar un salto más grande.

Cierre de carreras, relocalización de ofertas, reubicación y reasignación de docentes de forma no conveniente para nadie -o en todo caso conveniente para los difusos objetivos de la política educativa del gobierno escolar- dejando estudiantes fuera del sistema por no otorgarles opciones de estudio; recortando oportunidades para aquellos que estudiaban relativamente cerca de su pueblo y ahora deberán viajar si es que pueden costear el abono; dejando docentes sin trabajo en caso de que no puedan moverse a la institución en la que se les reasigna o reubica; aún más si ese docente no es titular, situación particularmente difícil de alcanzar en nivel superior.

A fin de cuentas, las políticas educativas provinciales avanzaron convirtiendo a la educación en un privilegio y desterrándola de su característica de derecho colectivo que la ley nacional le otorga.

Hoy, luego de iniciado este proceso, las ofertas educativas en los IES se están reduciendo. El decreto 530 junto a la resolución 2010/18 de la Dirección General de Escuelas (DGE) -entre otras-, además de cercenar la autonomía de los Consejos Directivos (órganos máximos de cogobierno institucional con representantes de todos los sectores) y los Centros de Estudiantes, fijaron objetivos supuestamente fundamentados en datos que jamás fueron dados a conocer a las comunidades educativas, objetivos que, cabe aclarar, resultaron completamente mercantilistas a la hora de ser explicados por autoridades del gobierno escolar.

La Coordinadora General de Educación Superior (CGES) es quien hoy se encarga de tomar las decisiones que rigen al nivel y, por supuesto, ha debido dar explicaciones por todo el territorio provincial, explicaciones que no fueron suficientes en ningún lugar y terminó, en algunos casos, con el abucheo de docentes y estudiantes indignados.

La historia completa de las indignaciones convertidas en lucha estudiantil y docente quedó perfectamente plasmada en las redes sociales y, particularmente, en una página denominada “Defendamos la Educación Superior en Mendoza”  (https://www.facebook.com/IESenMovimiento/) donde se puede encontrar el registro de la vasta cantidad de acciones y manifestaciones de todo tipo que, creativamente, llevaron adelante quienes transitan el nivel superior, para demostrar, no solo su repudio a las autoritarias decisiones de DGE y CGES, sino también para mostrar qué tipo de educación se construye a diario en estas instituciones.

Pero nada parece detener estas políticas educativas que han echado por tierra el esfuerzo que vienen realizando las comunidades de los IES. Estas decisiones han mutilado las libertades democráticas, pasando por la inmovilización de los cuerpos directivos mediante la (hiper)responsabilización ante cualquier intento de organización social dentro de la institución y llegando a la criminalización de la organización estudiantil y docente.

Ante esta problemática que, como ya mencioné, proviene desde hace unos años, los IES del Valle de Uco expusieron ante las autoridades del gobierno escolar datos que dan cuenta de la enorme importancia en cuanto a su función social.

Y es que quienes estudian en los IES, en su gran mayoría, pertenecen a una franja etaria de 25 años y son la primera generación familiar que llega a este nivel educativo, el 75% son mujeres con todo lo que ello significa para la sociedad de hoy, el 25% trabaja y tiene hijos, pero también en varias sedes los datos arrojaron que el 46% trabaja

Los IES aun con todas las fallas del sistema y sus características siempre mejorables, aportan a las comunidades en las que están insertos, oportunidades de superación personal, progreso social y familiar, y mejoras en la calidad de vida de aquellos que forma como profesionales.

Manifestación de 30.000 personas por la educación en agosto de 2018

El gobierno provincial organiza este año una oferta educativa regional en el Valle de Uco, más precisamente en Tupungato, que parece estar establecida solo para universidades estatales y privadas.

La publicidad oficial lanzada en redes del gobierno solo coloca a las municipalidades y algunas universidades e ignora totalmente a los cuatro IES del Valle de Uco.

Los IES podrán participar, pero se les ha solicitado realizar un pago por el espacio, espacio evidentemente reducido pues solo tendrán una mesa para cada IES y se les ha prohibido entregar folletería.

El monto a pagar es por oferta educativa regional, y también según dejan entender, se cobra a las universidades, aun así, el hecho es que entonces quienes tienen sedes en diferentes regiones deben pagar más de una oferta. Esta información sobre las imposiciones del gobierno sobre este evento no ha sido dada a todos los actores de las instituciones, pues existen docentes y estudiantes que ni siquiera están al tanto de la existencia de esta oferta.

¿Por qué instituciones del estado le deben pagar al estado por participar en un evento del estado a realizarse en un edificio del estado? ¿Por qué o cuál fue el criterio para reducir a esto la antigua oferta educativa? Una oferta que no solo permitía la participación activa de todas las instituciones con todos sus actores y carreras, sino que además se podía observar el despliegue de elementos, herramientas, trabajos, dispositivos, experimentos etc. vinculados a cada oferta disponible.

¿Cuáles son los objetivos que las políticas educativas han propuesto para los IES de la provincia? ¿De donde proviene este ninguneo obsceno que hoy ni siquiera se procura disimular? ¿Es acaso esto un desmantelamiento lento y silencioso de estas instituciones? ¿Se puede permitir tamaña vulneración de los derechos constitucionales, tamaña supresión de oportunidades?, tan solo por un discurso que promete mejoras y progreso ficticio, supeditando la educación a los caprichos del mercado, la meritocracia y la competencia evidentemente desleal.

En la situación actual de nuestro país y nuestra sociedad ¿nos podemos permitir el vaciamiento cultural y formativo que estas políticas ya empezaron a generar?

“La Educación es el arma mas poderosa que puedes utilizar para cambiar el mundo”

Nelson Mandela (1918 – 2013)