Mendoza 2019 o la Francia de Luis XIV

Anoche, el gobernador de la provincia, en conferencia de prensa habló sobre el resultado de la audiencia de conciliación entre el gobierno y los intendentes justicialistas que plantearon el recurso de inconstitucionalidad contra el decreto que promulgó la enmienda del artículo 198 de la Carta Magna provincial para limitar las reelecciones de los intendentes.

Subido a una tarima y desde un atril, Cornejo habló a los periodistas y dejó conceptos que llamaron la atención. Sobre todo por la actitud autoritaria y soberbia que muchos observaron no sólo por el contenido de sus dichos, sino por los modos.

“Instruí a mis funcionarios para que no haya ninguna situación procesal más desde el Gobierno”, anunció Cornejo, y de inmediato envió un mensaje a la Corte al expresar que “quiero solicitarle a todos sus miembros la pronta resolución del conflicto de fondo, declarando inconstitucional la reelección indefinida para el futuro inmediato”.

Que atribución cree tener Cornejo para indicarle a los jueces Supremos la determinación que deben tomar?. No es una maniobra de presión sobre el más alto tribunal jurídico de la provincia?.

Acaso el Gobernador se siente dueño del poder absoluto y debe ser su voluntad lo único cierto?.

Tomando el rol de padre condescendiente y comprensivo ante sus hijos caprichosos, el gobernador dejó traslucir que les permitirá a los intendentes, por ésta vez, que busquen reelegirse, y que la aplicación de la limitación, que da por sentada, comience a regir a partir de las próximas elecciones.

Expresó “Quedó demostrada la insistencia de los cuatro intendentes justicialista para reelegirse eternamente”, y “no seré obstáculo para que los cuatro intendentes participen de ese proceso electoral”. 

Según los historiadores, la afirmación “el Estado soy yo” fue pronunciada por el rey Luis XIV al ver el desacuerdo que la corte en París tenía frente a la aprobación de los edictos presentados por el monarca. La frase indica lo absurdo que veía Luis XIV la discusión, ya que esperaba que todas sus propuestas fuesen aceptadas sin cuestionamientos.  

La frase puede utilizarse como la expresión más pura de la concepción autocrática de la vida política. Significa que el gobernante encarna al Estado, que su voluntad es la suprema ley y que resume en su persona todos los atributos y potestades estatales.

Es tal el grado de soberbia y autoritarismo mostrado por el gobernador, que no le permite ver el verdadero eje de la discusión.

El planteo de los intendentes, aunque desde el gobierno se quiera hacer ver como una mera apetencia política y de perpetuación en el poder, lo que busca es frenar el intento del gobernador de cambiar de hecho las herramientas que la misma constitución ofrece para su modificación o enmienda. Y tan profunda es la convicción en ese sentido, que ayer mismo anunciaron que acudirían a la instancia nacional para defender su postura. El planteo es mucho más profundo que una eventualidad electoral.

La interpretación de las mayorías necesarias para una eventual reforma de la constitución, según el “Fallo Kemelmajer”, podrá ser rechazada por algunos, defendida por otros, pero lo que no puede cuestionarse, es su vigencia.

Y es facultad exclusiva de la Corte la modificación de ésa doctrina.

Los ciudadanos comunes de Mendoza esperamos de nuestras autoridades, acciones que se encuadren en el sistema democrático en el que elegimos vivir. Un estado de pleno derecho en el que se respete la independencia de poderes.

No queremos vivir en la Francia de Luis XIV.