Cornejo puso a Mendoza quinta en nivel de endeudamiento. Y quiere mas deuda.

El gobierno provincial de Alfredo Cornejo insiste con la autorización de endeudamiento para la concreción de tres obras. Se trata de 25 millones de dólares que el BID tiene disponibles para entregarle a la provincia a tasas especiales que, según afirma Cornejo y sus funcionarios, resulta altamente conveniente.

La prudencia de la oposición para autorizar la nueva deuda, ha enfurecido a la gestión de Cambia Mendoza que acusa al peronismo de ser responsable de los peores males que caerán sobre Mendoza si no toma la deuda.

Funcionarios del gobierno calificaron de “enojos y caprichos” los motivos del justicialismo por no ceder al pedido oficialista.

Lo cierto es que, aunque las obras que proponen los proyectos del gobierno son necesarias, y aunque la capacidad de endeudamiento de la provincia, según Cornejo, permitiría tomar nuevos créditos, la negativa de la oposición está motivada en la prudencia.

Es que Mendoza es la quinta provincia mas endeudada del país.

Según muestra un informe que publica el diario La Nación, Buenos Aires es la provincia más endeudada, dado que la estimación a finales de 2019 ascendería a $708.028 millones.

Chubut, Neuquén y Jujuy siguen en la lista y en quinto lugar aparece Mendoza, compartiendo la ubicación con Córdoba.

Otro indicador que preocupa a la oposición, y que sale a la luz en este informe, es que un importante componente de la deuda que tiene la provincia es en dólares, lo cual la ubica en una posición financiera complicada. “Como la recaudación es en pesos y el endeudamiento es en dólares, cuando se devalúa, el endeudamiento crece mucho más rápido que lo que se ajusta la recaudación, por lo tanto, la relación de la deuda contra la recaudación, afecta cada vez más“, indica el informe.

Es necesario escuchar siempre las dos campanas. Si nos quedamos solamente con lo que dice el oficialismo, seguramente culparemos a la oposición por la negativa a autorizar una nueva deuda al gobierno cornejista. Pero cuando abrimos la mirada y vemos el panorama en toda su dimensión, comprendemos cosas que no siempre nos permiten ver.