El SUTE rechazó la oferta del Gobierno “por miserable” y ratificó la convocatoria a movilización

El Gobierno provincial le ofreció a los docentes un aumento de $3.000 en dos partes para la primera mitad del año, la cual fue rechazada de plano por el sindicato.

La propuesta que hizo el Ejecutivo, consiste en sumas fijas remunerativas no bonificables mensuales, que serán abonadas de la siguiente forma: una suma de hasta dos mil pesos ($ 2.000), que regirá sobre los salarios correspondientes a abril de 2020.

Por otra parte, en mayo de 2020 se le adicionará a ese incremento la suma de hasta un mil pesos ($ 1.000), los que corresponderán cuando la retribución bruta, mensual, normal, habitual, regular y permanente aprobada vigente al 31 de enero de 2020 no supere la suma de cuarenta mil pesos  ($ 40.000).

En la propuesta se contempla la reapertura de la negociación paritaria en julio del corriente año, según indicaron desde la Subsecretaría de Gestión Pública y Modernización del Estado.

Desde el Sindicato, se mostraron molestos por la propuesta y aseguraron que “es una provocación y un retroceso a épocas superadas ofrecer una suma fija por agente, que deja afuera el 60 % de los/as docentes y al 10% de celadores/as”.

Además el SUTE sostiene “Que desconoce la antigüedad, desconoce la cantidad de cargos y de horas, desconoce el escalafón, se come los tres primeros meses del año, en cuotas, y que pretende dejar afuera a miles de compañeros/as con un tope”.

Continúa el gremio docente en el comunicado que publicó en su página y advierte que es “una doble provocación que no traigan respuesta a todas las deudas que acumulan con nosotros/as. Anunciaron que mañana pagarán una suplementaria con 868 casos de equiparación de suplentes con titulares, pero sabemos que son más”.

“ya respondimos en la paritaria. Ahora vamos a responder en la calle”, en alusión a la movilización que tienen prevista realizar el lunes 16 a las 18:30 desde el Km 0.

“Una vergüenza que no quieran pagar inmediatamente la ayuda útiles y vestimenta de celadores, todo esto mientras arrojan a las escuelas a la supervivencia y se nos caen encima por la desinversión brutal; cambian la merienda y los comedores comienzan más tarde; nos cierran cursos y siguen improvisando pedagógicamente y recargándonos de trabajo”.