Mujeres solidarias de Tupungato confeccionan barbijos

Profesoras solidarias de los Talleres Culturales de Tupungato fabrican barbijos en sus casas.

Cuatro Profesoras de los Talleres Culturales municipales de Corte y Confección, Telar y Crochet, Artes Manuales, Peluquería y Maquillaje fabrican tapa bocas, para quiénes necesiten esta protección sanitaria durante la pandemia.

Las formadoras de oficio iniciaron esta tarea -una semana antes que fuera dispuesto el Aislamiento social, preventivo y obligatorio- en la Casa de la Cultura con las maquinarias y materiales de los talleres, y a partir de la cuarentena decretada, trasladaron los elementos a sus viviendas para continuar con los trabajos.

La Directora de Gestión Cultural, Mónica Benítez, explicó que “Los barbijos son artesanales y respetan los moldes profesionales, están realizados con tela de friselina y son dobles para mayor protección”. Además agregó que “el Municipio indicará a quiénes serán destinados, pueden ser para el Área Sanitaria, Policía o quiénes los necesiten realmente”.

La acción de las talleristas se suma a la de otros ciudadanos anónimos que también se encuentran brindando ayuda solidaria ya sea confeccionando barbijos, mascarillas de protección facial con impresoras 3D, donando panificados o colaborando con quiénes atraviesan situaciones de mayor vulnerabilidad.

Desde el municipio destacaron la labor solidaria y expresaron: “Vaya para cada uno de ellos, como para los actores de salud y seguridad -que a diario trabajan por el bienestar de la comunidad-, el reconocimiento y agradecimiento del Municipio y de todos los tupungatinos”.

Otra destacada tarea de estas hacedoras manuales

Desde hace tres años las profesionales de los talleres municipales junto a vecinas del departamento, realizan los tradicionales souvenirs que circulan en las diferentes actividades vendimiales y que son un recuerdo de las representantes tupungatinas y del lugar al que pertenecen.

Los trabajos que las mujeres realizaron para la Vendimia Nacional 2020 “Sinfonía azul para el vino nuevo”, fueron alrededor de 600, hechos con técnicas de reciclado producidos con corcho y papel, e incluso también se utilizaron productos característicos de la zona como cáscaras de nuez y otros se realizaron con lanas e hilos.