Mendoza acordó con San Juan destinar el 26% de la cosecha a la diversificación de la uva

Luego de varias reuniones entre autoridades gubernamentales de Mendoza y San Juan, finalmente se llegó a un acuerdo tendiente a eliminar los excedentes vínicos y mejorar los precios de la uva en la actual temporada de cosecha.

En este sentido, el Ministerio de Economía y Energía llegó a un acuerdo con la vecina provincia para destinar el 26% de la cosecha a diversificación, es decir, a otros productos que no sean vino para venta interna.

“Por fortuna hemos podido fijar la pauta diversificadora para esta temporada”, remarcó Sergio Moralejo, subsecretario de Agricultura y Ganadería quien, consultado sobre porcentajes estimados de reducción en cantidades de quintales, añadió: “Tal como nos pidió el Gobernador Suarez y el ministro Vaquié hemos hablado todo el tiempo con nuestros pares sanjuaninos y con referentes del sector, además de seguir constantemente los partes del INV.

“Con estos datos sumados a la percepción nuestra y de otros actores nos pareció que el porcentaje acordado es el adecuado para seguir tonificando los precios y consecuentemente reducir el sobrestock de vino”.

Sobre el precio que se está pagando por la uva en Mendoza, Moralejo comentó que, en general, se está observando un marcado incremento en el precio de las uvas.

En cuando a la criolla, por ejemplo, se está pagando a $8,50 y, en algunos casos, a $9 y $9,50. Vale recordar que los precios del año pasado rondaron los $4,30 y por estos días se está hablando de un incremento superior al 100%. “Esto genera buenas expectativas pese al contexto”, destacó.

“Generalmente, durante los meses de noviembre y diciembre, se empiezan a ver los pronósticos de cosecha de algunos actores vinculados a la actividad y es por ello que este año hablamos con firmeza y claridad con cada uno de ellos y nos encontramos con que algunos pronosticaban una gran cosecha a los fines de bajar los precios de la uva.

A la vista está que la situación se fue acomodando a lo que dicta la realidad y no por operaciones para bajar el precio. De hecho, hasta en algunos casos se están re-negociando algunas entregas ya realizadas. Son muy buenas las expectativas”, remarcó Moralejo.

Este año, a diferencia de anteriores, el acuerdo se firmó en la frontera entre ambas provincias debido a las medidas adoptadas por la provincia por la COVID-19.

En este sentido, Moralejo añadió: “Obviamente las provincias tenemos restricciones por la cuarentena cuyo objetivo es mitigar la propagación del virus. Es por ello que hemos cuidado esta formalidad en materia administrativa, pero también la sustancia de la medida con el objetivo de dar el ejemplo a la ciudadanía”.

Con este acuerdo, los productores y elaboradores tienen un mayor incentivo a diversificar exportando sus vinos (que es el camino estratégico que se ha trazado en Mendoza) y no quedan cautivos de una sola opción de diversificación (la elaboración de mostos), como venía ocurriendo hasta hace dos años atrás.

Cabe recordar que hasta hace un par de años se hablaba del “acuerdo del mosto”, pero ambas provincias dieron un paso más y se acordó que el porcentaje se destinaría, además de al mosto, a vinos de baja graduación alcohólica, vinagre, pasas, uva en fresco y otros productos a base de uva, incluso exportaciones.