Una medida del Gobierno de España de dejar salir a los niños generó polémica

El gobierno español aprobó hoy el decreto que prorroga el estado de alarma por la crisis de coronavirus hasta el 9 de mayo e incluyó un permiso para que los menores de 14 años salgan a la calles solo para acompañar a sus padres al supermercado o la farmacia, una decisión que ya desató la polémica en el país.

Las salidas de los niños y niñas españoles se convirtieron en un fuerte reclamo social en las últimas semanas, lo que llevó al presidente del Gobierno Pedro Sánchez a anunciar hace tres días que se llevaría a cabo un “desconfinamiento infantil” a partir del 27 de abril, cuando entrará en vigor la tercera prórroga del estado de alarma.

Al entrar en la sexta semana de confinamiento con la curva de contagios aplanada y la pandemia en franco retroceso, Sánchez dijo que los expertos que lo asesoran consideran posible “aliviar” el confinamiento de los más pequeños con salidas limitadas para que pudieran “tomar aire fresco”, sin dar mayores precisiones.

“Lo que se plantea es que pueden salir para las actividades ya contempladas. El menor tiene que ir con el adulto o la persona con la que habitualmente convive”, explicó la vocera del gobierno, María Jesús Montero.

“Será todo lo que se avance en este período. Iremos observando la progresión”, remarcó la vocera del gobierno de coalición, quien recordó que el resto de la población, incluidos los mayores de 14 años, ya desarrollan las actividades permitidas como “comprar el pan o el periódico”.

El plan de gobierno fue cuestionado de inmediato, en plena conferencia de prensa, ya que se recordó que el presidente Sánchez había anunciado que los niños y niñas tendrían “la oportunidad de salir un rato a tomar aire libre”, lo que claramente fue interpretado como un paseo recreativo.

“Se dijo que iba a haber un alivio en el confinamiento de los menores. No hay ninguna contradicción entre lo que he dicho yo y lo que ha dicho el presidente”, respondió Montero.

El modelo elegido por el gobierno español contrasta con el de los países del entorno europeo, desde Italia, Francia, Alemania o Países Bajos, donde se permite a los niños salir sin otro motivo más que el esparcimiento.

Además, en España, los niños ya podían acompañar a sus padres si no tenían con quién quedarse en sus hogares, con lo que la medida de flexibilización es limitada.