La pandemia afectó en la Argentina a más de 300.000 empleos

Los datos surgen de un relevamiento realizado por el Centro de Economía Política Argentina y se verifican a pesar de las medidas del Gobierno de asistencia a la producción e ingreso de emergencia para el personal informal.

Entre el 15 de marzo y el 15 de abril los despidos, las suspensiones y las bajas salariales perjudicaron a 309.672 trabajadores, según un detallado informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), no obstante las decisiones del gobierno nacional para proteger los empleos, asistir a la producción y aplicar un ingreso de emergencia para el personal informal, en el contexto de la pandemia del coronavirus.

El relevamiento del CEPA indicó que se produjeron 5.386 cesantías, 7.223 suspensiones, 3.070 atrasos de pago de salarios, 54.030 reducciones de haberes, 8.480 suspensiones y 231.483 convenios obrero-patronales de baja de ingresos, y puntualizó que “no obstante la crítica realidad nacional no se percibió en ese período una cantidad numerosa de casos de despidos”.

El gobierno nacional había decretado la imposibilidad de producir cesantías y suspensiones por razones de “fuerza mayor” para aplacar los efectos de la irrupción del coronavirus en el mundo del trabajo y no perjudicar a los sectores más vulnerables, no obstante lo cual los despidos superaron los 5 mil.

Además, el Ejecutivo había señalado que para el caso de que las empresas debieran apelar a suspensiones los trabajadores percibirían una compensación, cuyo control ejercen los gremios y la cartera laboral de Claudio Moroni.

“Las cesantías fueron en un mes 5.386, de las cuales un 60% se concentraron en cuatro casos, por lo que el decreto 329/20 que prohibió los despidos sin causa o por ausencia o disminución de trabajo tuvo efecto.

El gobierno apuesta fuerte a que no quiebren las firmas y a que la cantidad de ceses laborales no sea significativa a fin de que la pandemia no signifique un cambio más duradero e irreversible en el mercado laboral”, señaló el CEPA.

Esos despidos y suspensiones se profundizaron este mes y casi duplicaron los índices de marzo (de 23 a 41 casos), en el marco de un proceso similar en los trabajadores afectados (de 4.716 a 7.893), impulsado por las suspensiones.

En los casos de atraso de pagos, reducción de haberes, suspensiones con baja de ingresos y acuerdos con los gremios ante la inactividad se produjo -según el informe- “un fenomenal salto” en los primeros 15 días de abril (de 9 a 81 casos), lo que afectó a 9.830 trabajadores en marzo y a 287.233 en abril.

“En el sector privado, la amplia mayoría de los despidos y suspensiones (58 por ciento) se produjo en el área de servicios, seguido por la construcción (19 por ciento), industria (14 por ciento), comercio (5) y el sector primario (4 por ciento).

No se observó en el período analizado en el comercio un sensible aumento de cesantías, prevaleciendo las reducciones salariales, en especial en locales de expendio de comidas, y suspensiones con bajas de haberes en venta de electrodomésticos y casas de venta de productos deportivos, afirmó el CEPA.

El informe realzó el rol cumplido por las organizaciones sindicales, ya que de los 154 casos relevados la mitad mostró información sobre el papel del gremio y, de ellos, en la amplia mayoría intervino en el conflicto (87 por ciento).

El estudio fue realizado desde el 15 de marzo -cinco días antes del comienzo del aislamiento social, preventivo y obligatorio- y el 15 de abril, es decir, en plena cuarentena, que dos días antes había sido extendida hasta el lunes 13.