Mendoza realizó extracción de plasma a 14 pacientes recuperados de COVID-19

La intervención de donación de plasma dura entre 40 y 60 minutos y es muy bien tolerada en general.

Se debe tener presente que la donación de plasma es un acto altruista y voluntario, donde se resguarda la identidad y datos de los pacientes con COVID-19. Se requieren los mismos requisitos que para la donación de sangre y haber pasado 14 días desde su recuperación.

El Ministerio de Salud, Desarrollo Social y Deportes, desde el Centro  Regional de Hemoterapia y OSEP, realiza la recolección de plasma de  pacientes que se han recuperado de COVID-19 y que pueden ayudar a los  que transitan hoy la enfermedad.

El Centro de Hemoterapia ya efectúo la extracción de plasma a cinco  pacientes, y OSEP, a nueve pacientes recuperados.

Los pacientes  recuperados pueden presentarse de forma voluntaria para donar plasma o bien, desde el Centro de Hemoterapia, se contacta con los pacientes recuperados que quieran donar.

Mendoza tiene hasta hoy 127 personas recuperadas de la enfermedad. Para que ellas puedan donar, es necesario cumplir con ciertos requisitos.

Además de los habituales que se solicitan para donación de sangre, estas personas estarán en condiciones de hacerlo pasados 14 días de su recuperación y contando con dos pruebas (hisopados) negativas para COVID-19.

Al respecto, el director del Centro de Hemoterapia, Pedro Ruiz, explicó que: “Se pueden realizar cada 48 horas extracción de plasma y, a la siguiente semana, nuevamente.

A cada paciente se le pueden extraer 600 mililitros y a los que se les aplica, dosis entre 400 y 600 mililitros. 

Por ejemplo, en un caso puntual que tuvimos de un paciente que se  encontraba en condiciones de recibir el plasma, que se denomina  moderado, se le aplicaron 600 mililitros de plasma, proveniente de tres pacientes recuperados, o sea 200 mililitros de cada uno.

Esto se realiza así porque se ha visto que 30% desarrolla mucha cantidad de anticuerpos, otro 30% desarrolla una cantidad normal de anticuerpos y otro 30% no desarrolla anticuerpos. Esto no quiere decir que no tenga inmunidad, solo que no se detectan los anticuerpos”, especificó el profesional.

También, Pedro Ruiz aclaró que después de que se aplica el plasma, se evalúa durante 48 horas. Si al segundo día los parámetros continúan estables o han empeorado, se aplica una segunda dosis y así se va  evaluando hasta una quinta dosis, o sea 10 días.

Y agregó: “Los paciente a los cuales se les puede aplicar el plasma son aquellos que, en base a determinados criterios, den registro como moderados o graves.

Esto se determina de acuerdo con determinados criterios ya establecidos. Pero cuando ya se desencadena toda la tormenta de citoquinas, ya es tarde. Es aquel paciente que ya lleva varios días en terapia con un respirador.

Y estos pacientes ya tienen una carga viral muy alta y han generado anticuerpos, cuyas cantidades son más altas que las que se les aplicaría con el plasma, por lo cual no es necesario aplicarles el mismo”.

Donación de plasma de pacientes recuperados de COVID

Se debe tener presente que la donación de plasma es un acto altruista y voluntario, donde se resguarda la identidad y datos de los pacientes con COVID-19.

Los pacientes recuperados pueden presentarse de forma voluntaria para donar plasma o bien, desde el Centro de Hemoterapia, se contacta con los pacientes recuperados que quieran donar plasma.

El procedimiento es muy sencillo y ya se utiliza para otros tratamientos. A través de un separador celular (plasmaféresis), se extrae la sangre, y el equipo se encarga de separar los componentes: glóbulos rojos, blancos y plaquetas, por un lado, y el plasma, por otro, en una bolsa especial.

Durante el proceso, el resto de los componentes de la sangre vuelven al cuerpo. La intervención dura entre 40 y 60 minutos y es muy bien tolerada en general.

También se realizan una entrevista, un examen clínico y pruebas de laboratorio para asegurar la salud del donante.

Las bolsas de plasma son almacenadas en equipos denominados  ultrafreezers, a 70°C bajo cero.

El Servicio de Hemoterapia del Hospital El Carmen está equipado para  recibir a todos los donantes que cumplan las condiciones, sean o no  afiliados, pero es importante aclarar que las reservas de plasma tienen un uso según un protocolo específico.

Hasta el momento, reciben plasma dos tipos de pacientes: aquellos que por su situación clínica requieren internación en una sala común, pero que necesitan oxígeno mediante una mascarilla o bigotera y tienen controles médicos estrictos.

Y pacientes de mayor gravedad, que requieren atención en una unidad de cuidados críticos, con fallos de sus órganos, que necesitan soporte intensivo. Los criterios de cuándo transfundir y cuántos volúmenes son muy específicos, medidos y controlados.

Es importante destacar que lo que se transfunde a través del plasma son anticuerpos a quienes están empezando a transitar la enfermedad y que, mientras más precoz los reciban, se estima que se detiene la cascada inflamatoria que genera este virus, se reduciría la carga viral y permitiría acortar la duración de la enfermedad.

En nuestro país, esta herramienta terapéutica está en etapa de ensayo  clínico. Esto significa que es segura su utilización, pero debemos advertir que los estudios de eficacia son los que aún resultan escasos y nuevos en relación con el tiempo que se lleva estudiando la COVID-19.

Aun así, los informes parciales demuestran buenos resultados con una aplicación sin consecuencias ni registro de efectos adversos.