Los Cuervos de Tunuyán ya tienen cancha propia donada por el Municipio.

Después de muchos años de lucha, con frustraciones y desencuentros, pero con la firme convicción de que el Rugby es el camino, la familia de Los Cuervos Rugby Club cumplió el sueño de la institución: tener cancha propia. 

Desde su fundación, dirigentes, cuerpo técnico, jugadores y socios se propusieron luchar por el deporte que los apasiona. El recordado ex presidente de la Institución, Sergio Salazar, fue uno de los pilares que dieron inicio a esta feliz realidad. En conjunto con la actual dirigencia, encabezada por Carlos Juárez y Pablo Peñafiel, le acercaron su sueño al Intendente, Martín Aveiro, que sin dudarlo, se comprometió a hacerlo posible. 

Así comenzó todo. El municipio puso a disposición de Los Cuervos un espacio del albergue municipal para la construcción del predio deportivo. Las obras fueron avanzando según las posibilidades, considerando que la cancha fue construida en un terreno pantanoso. 

La comuna fue muy importante para llegar a este momento, y así lo reconocieron el presidente y el vice presidente de la institución, Carlos Juárez y Pablo Peñafiel, quienes enérgicamente agradecieron al Intendente, Martín Aveiro, y a todo el equipo de la Municipalidad de Tunuyán. “Martín siempre ha apoyado al deporte y a nosotros nos ayudó muchísimo, desinteresadamente”, remarcó Juárez.  

Por su parte, el intendente Martín Aveiro afirmó que “ha sido fundamental el trabajo de toda la familia de Los Cuervos, de todos”. “El empuje, la dedicación, el entusiasmo, las horas de trabajo, han hecho posible que hoy tengan una cancha de la que nunca más se van a ir. Este lugar es de ustedes y para ustedes”, enfatizó Aveiro. 

Al respecto, Jesús Leiva, primer entrenador de Los Cuervos y otro de los grandes pilares que construyeron éste maravilloso presente, se mostró emocionado por haber alcanzado esta meta. “Fue tan gratificante escuchar al intendente decir que nunca nadie nos podrá sacar de este lugar, pues aún recuerdo cómo fueron los primeros pasos de este querido club, cuando debíamos alquilar un espacio para entrenar y jugar, para formar jugadores. Tuvimos que sortear una gran cantidad de dificultades, pero todo valió la pena”, indicó. 

Lo cierto es que este año será inolvidable para la familia del Rugby, en especial para Los Cuervos. Finalmente, alcanzaron su sueño, tienen casa para afrontar el presente y el futuro.