Bernardino Rivadavia

por redaccion

Bernardino Rivadavia fue el primer presidente argentino.
Durante su presidencia se contrajo la primera gran deuda
con Inglaterra. Sus últimos días los pasó exiliado en Cádiz,
donde murió el 2 de setiembre de 1845.

Bernardino de la Trinidad González de Ribadavia, tal era su verdadero y
primitivo nombre, nació en Buenos Aires el 20 de mayo de 1780. La “b”
alta de su apellido se reemplazó por la “v” 30 años después.
Comenzó sus estudios en el Colegio de San Carlos y los abandonó en 1803
para dedicarse a la actividad comercial. Unos años después se enroló en el “Batallón de Voluntarios de Galicia” para luchar en las Invasiones Inglesas.
En el año 1809 contrajo matrimonio con la hija del ex virrey Joaquín del
Pino. Este vínculo le permitió convertirse en un hombre público. Participó
del Cabildo Abierto del 22 de mayo de 1810 y se desempeñó como
Secretario de Guerra y Hacienda cuando asumió el poder el Primer
Triunvirato.

Su tarea en el Primer Triunvirato.
El Primer Triunvirato lo integraron Paso, Chiclana y Sarratea. Rivadavia era el cuarto hombre, aunque era el primero a la hora de definir políticas y llevarlas a cabo.
Es importante destacar que Rivadavia prohibió la introducción de
esclavos, por iniciativa de Mariano Moreno inauguró la Biblioteca Pública, fundó escuelas, organizó el ejército y les recortó a la mitad los sueldos a los empleados públicos, abrió aduanas en Mendoza y en Corrientes, liberó de impuestos a la compra de insumos para la agricultura y la minería entre otras actividades.
También ordenó el fusilamiento de los conspiradores del llamado “Motín
de las trenzas” que se realizó en Buenos Aires el 6 y el 7 de diciembre de 1811. Once sargentos, cabos y soldados fueron fusilados a las 8 hs. del 10 de diciembre de ese año y sus cuerpos fueron colgados en la Plaza de la
Victoria.
Cuando en 1812 se disolvió el Triunvirato, considerado como el primer
golpe militar de la historia argentina, significó el inicio de una gran
enemistad entre Rivadavia y José de San Martín. Este rencor se haría
visible en ocasión de la Campaña Libertadora de San Martín.

Su tarea como ministro.
En 1814 viajó a Europa junto a Manuel Belgrano con una misión casi
imposible: “la independencia política de este continente o al menos la
libertad civil de las provincias”. Belgrano volvió a Buenos Aires pero
Rivadavia se quedó hasta 1820.
A su regreso, durante el gobierno de Martín Rodríguez, fue nombrado
Ministro de Gobierno y de Relaciones Exteriores de la provincia de Buenos
Aires, el 19 de julio de 1821.
En cumplimiento de esta función realizó varias actividades entre las que se destacan la la clausura de los cabildos y la aplicación de una reforma
administrativa de la justicia. Fundó la Universidad de Buenos Aires, las
Academias de Música, de Medicina y las Sociedades de Ciencias Físicas y
Matemáticas y de Jurisprudencia.

El sistema de escuela pública establecía que el alumno que terminaba el ciclo básico debía ser maestro en otra escuela. Durante su gestión se crearon el Archivo General, el Departamento Topográfico y Estadístico y el Museo de Ciencias Naturales.
Todas estas acciones se vieron opacadas por el endeudamiento de un
millón de libras esterlinas por un préstamo que le otorgó Inglaterra y que
sería destinado a la construcción de un puerto, a fundar pueblos costeros
en la provincia de Buenos Aires y otras obras públicas.
Este sistema de endeudamiento, que caracterizaría los futuros gobiernos,
se denominó “Baring Brothers”. Sólo ingresaron 570.000 libras luego de
descontar los gastos y comisiones de intermediarios. La deuda seria
cancelada, muchos años después, durante el gobierno de Roca en 1904.

Presidente de la República
En 1824 el Congreso General sancionó una ley de presidencia lo que
permitió que el 7 de febrero de 1826, fuese elegido como el primer
presidente argentino (no constitucional). Bernardino Rivadavia se impuso sobre sus adversarios: Alvear, Alvarez de Arenales y Lavalleja.
Su corta presidencia que culminó en junio de 1827, estuvo marcada por la
guerra con el Brasil, por su ley de Capitalización de Buenos Aires y la
Constitución unitaria de 1826. Pero la gota que colmó el vaso fue el
pésimo arreglo diplomático de su ministro Manuel García con los
brasileños. A esto se le suma el rechazo del interior del país al sistema
presidencialista. Todo esto hizo que renunciara a la presidencia.


El exilio
Como varios personajes de su época partió a Europa, más precisamente, a
vivir en París. Regresó al país en 1834 pero no pudo ingresar, ya que el
gobernador Juan José Viamonte se lo prohibió. Se trasladó con su familia a Uruguay y luego a Río de Janeiro, donde falleció su esposa en 1841. Su
hijo Martín volvió a Buenos Aires.
Rivadavia se fue a Cádiz (España) donde falleció el 2 de setiembre de 1845. El 12 de agosto de 1857, contra su voluntad expresada en su testamento, sus restos fueron repatriados a la Argentina.

Mausoleo de Bernardino Rivadavia