Petroglifos del cerro “Tunduqueral”

por Redacción

Uspallata – Las Heras (Mendoza).

Los petroglifos son figuras grabadas en la roca, de allí que se los conozca como “grabados rupestres”. Estas “pátinas del desierto” se estiman que fueron ubicadas en lugares estratégicos. No hay duda que son situaciones “dibujadas” que representan alguna manifestación de comunicación entre los quichuas. La palabra es la conjunción de dos expresiones griegas: petros (piedra) y griphein (grabar).

Cerro Tundunqueral.
Está situado a 7 kilómetros aproximadamente al noroeste de la Villa de Uspallata, con una altura de 1.992 metros. Fue declarado patrimonio provincial y cultural (decreto N° 1356 del año 1989).

Lo llamativo de este cerro es su forma de fácil acceso, la cantidad de piedras y su ubicación en una especie de planicie pequeña. Pero lo más significativo es que tiene innumerables grabados (relevados sólo 400 aproximadamente). La hipótesis que se intenta es que se hacían con técnicas de percusión, raspado e incisión con un percutor lítico. No es casual que los petroglifos en general se encuentren al comienzo o final de
quebradas o que intenten “decir” algo. La lógica nos llevaría a pensar en un cerro ubicado sobre o cercano al camino real por lo que forma parte del simbolismo del camino. Una de las imágenes grabadas está formada por una línea horizontal de la que nacen tres vertientes hacia arriba y que terminan con forma de circunferencia en un punto central. La simbología también puede representar un mapa entre tantas interpretaciones posibles.

En Setiembre del año 1983 fue salvaje e innecesariamente dinamitado, por esa razón las rocas se encuentran diseminadas en sus laderas. Puede advertirse, a pesar de todo, los petroglifos sobre las rocas, en especial el llamado “la máscara” que sobresale con rasgos muy peculiares pues es la fiel expresión de una careta. Esta cabeza “mascariforme” parece ser una representación espiritual chamánica. Esta imagen también puede vérsela dada vuelta y permanece la intriga. En este cerro pequeño se
encuentran figuras antropomorfas, zoomorfas, fitomorfas o de objetos que se combinan con signos geométricos o representaciones de situaciones cotidianas.

Juan Schobinger, pionero en el estudio del arte rupestre del Tunduqueral, atribuyó a los grabados carácter ritual y sagrado y estimó que procedían de los siglos V a XI d C., aunque actualmente se estima que no todos los petroglifos del cerro pertenecerían al mismo periodo cronológico (Diana Aloia, Conicet). Juan Schobinger entiende que no se trataría de un Pucará (sistema defensivo) y que más bien puede relacionárselo con funciones rituales o de ornamentación. Por lo que
he podido analizar su ubicación estratégica para la observación puede haber sido un hito en el camino del Capac (inca). En la falda N.O. del Cerro se han encontrado cerámicas con decoración geométrica tipo Agrelo.

En el Cerro Tunduqueral se relevaron más de 400 grabados realizados en 22 soportes rocosos. Se trata de un valioso patrimonio cultural protegido por normativas nacionales. En el siglo XXI son importantes los trabajos de conservación realizados por Víctor Durán ya que los petroglifos no pueden ser restaurados.

Texto extraído del libro “Una historia del departamento de Las Heras”
Autor: Profesor Norberto Máximo del Carmen Parma
.