Los datos del primer censo nacional, realizado en 1869, que espantaron a Sarmiento: 80% de niños sin educación y 75% de pobres

por redaccion

Con estos y otros datos estadísticos en la mano, el sanjuanino, dio un discurso donde propuso la única solución: “Escuelas, escuelas y escuelas” Si bien […]

Con estos y otros datos estadísticos en la mano, el sanjuanino, dio un discurso donde propuso la única solución: “Escuelas, escuelas y escuelas”

Si bien a lo largo de la historia, de nuestro país, se desarrollaron censos parciales y acotados, el origen del primer censo  nacional había comenzado con una ley del Congreso, dictada el 27 de septiembre de 1862, que establecía levantar un censo general de población. Al mes siguiente Bartolomé Mitre asumió la presidencia pero no pudo ser implementado en los seis años de su gestión.

En 1810, Mariano Moreno, intentó aplicar un censo en las provincias que componían el virreinato pero se habría hecho  muy parcialmente en Buenos Aires.  La Asamblea del Año XIII insistió en la cuestión  pero sin suerte y luego, Justo José de Urquiza, lo dispuso  pero no fue sistematizado y muchos lugares no fueron relevados.

Cuando asumió la presidencia, Domingo Faustino Sarmiento, nombró superintendente del censo a Diego de la Fuente y pusieron manos a la obra. Se dividió el país en cinco zonas: norte, sur, este, oeste y territorios nacionales. De esas grandes divisiones se desprendían otras más acotadas para ser relevadas por 3045 censistas. Había además 700 comisionados, del censo, controlados por una quincena de comisarios provinciales que debían recoger y examinar las planillas. Según escribió el funcionario solo tres agentes fueron reprendidos por no hacer su trabajo adecuadamente.

El censo tuvo lugar entre el miércoles 15 y el viernes 17 de septiembre de 1869 y arrojó una totalidad de 897.780 varones y 843.572 mujeres. Además, sumaron a las tropas que estaban peleando en el Paraguay y los argentinos en el extranjero. Descartando a los inmigrantes, había una diferencia a favor de las mujeres de 49.351. Existía una marcada mayoría femenina en Corrientes, Santa Fe y Entre Ríos. Los extranjeros estaban concentrados en Buenos Aires, Entre Ríos y Santa Fe.

Cuando Sarmiento tuvo los resultados en su mesa de trabajo y comprobó que el país contaba con 1.877.490 habitantes, dos datos lo espantaron. De 413.465 chicos en edad para ir a la escuela solo lo hacían 82.671. Había más de 300 mil niños sin educación. También  se alarmó cuando vio que la densidad de población no alcanzaba a un habitante por cada dos kilómetros cuadrados. Apenas superábamos a Siberia y a Nueva Guinea. Además, la pobreza alcanzaba al 75% de la población. 

Con los números en la mano, Sarmiento llamó a una reunión de gabinete. Allí pronunciaría la conocida frase de “señores ministros, ante los primeros datos del censo, voy a proclamar mi primera política de estado para un siglo: escuelas, escuelas, escuelas”.

Al dejar el gobierno, en 1874, 100 mil chicos eran formalmente educados. También trajo el modelo de las escuelas normales para formar maestros, la primera fue inaugurada en 1869. Además, para sorpresa de muchos, contrató a maestras norteamericanas. 

Cuando Juan Manuel de Rosas culminó su mandato de gobernador de Buenos Aires, en el año 1852, había un poco más de 20 escuelas. Al finalizar la presidencia  de Domingo Faustino Sarmiento, en  1874, ese número ascendió a 1120.