Julieta Cruz: “Empecé a disfrutar y a valorar cada minuto de todos los entrenamientos y partidos”

por Denis Guillermo Rosales

El 4 en el pecho y una sonrisa de oreja a oreja desde que pisó la concentración en el Predio de Ezeiza. Julieta Cruz, la […]

El 4 en el pecho y una sonrisa de oreja a oreja desde que pisó la concentración en el Predio de Ezeiza. Julieta Cruz, la “Mendo” como la llaman sus compañeras, disfruta a pleno de su primera convocatoria con la Selección Mayor. “Es un momento positivo, un momento lindo en el que disfruto mucho de jugar y en el cual aprendí a valorar y a disfrutar cada entrenamiento y cada partido. Me parece que eso quizás lleva a que el nivel crezca un poco más porque lo empezás a tomar desde otro punto de vista. El tiempo y la experiencia te van dando eso del disfrute. Es un placer estar acá y vivir todo esto que para mí es prácticamente nuevo”, asegura en charla con el sitio oficial de AFA.

La futbolista de 25 años tuvo la oportunidad de entrenar con la Selección Sub 20 en el 2015, pero un problema de salud la marginó de las canchas antes del Sudamericano de la categoría. En los primeros partidos de la era Portanova, el nuevo entrenador de Argentina confió en ella para ocupar el puesto de lateral: disputó los dos encuentros ante Brasil en los amistosos correspondientes a fecha FIFA.

“Pensé que iba a estar un poco más nerviosa pero me parece que lo llevé bastante bien. El grupo me apoyó muchísimo, especialmente Agus (Barroso) que estaba de mi lado en la defensa. Ella me guió mucho, me habló. Me parece que sentirme cómoda dentro y fuera de la cancha posibilitó que las cosas me salieran lo mejor posible. Me sentí bien y tranquila” manisfestó la joven nacida en el departamento de General Alvear.

No fue tarea fácil la de Cruz ante Brasil: del otro lado estaba, ni más ni menos, la experimentada Marta. “Dentro de la cancha me mentalicé que si tenía que marcar a Marta e ir fuerte lo iba a hacer. Pero cuando la ves fuera de los 90 minutos te impone su presencia. Yo cuando tenía 10 años la miraba por la tele, la buscaba, la googleaba… Tenerla enfrente hoy es un poco loco. Es una locura poder llegar a compartir cancha, es muy significativo. Lo disfruté mucho pero adentro de la cancha yo no sé quién es Marta, marco igual jaja”, completa, entre risas.

El carácter de lucha que muestra dentro del campo de juego no es casual: para llegar a este presente albiceleste, Julieta debió superar una dura lucha fuera del césped. En 2015, luego de un encuentro entre River (su club en ese momento) y Puerto Nuevo, sintió un fuerte dolor en el pecho. Luego fue diagnosticada con una taquicardia paroxística supraventricular, un problema en el corazón que la obligó a someterse a una operación y a estar un tiempo fuera de las canchas.

Esto no estuvo ausente en debut en la Selección: “Por momentos se me cruzó un poco en la cabeza. Cuando estábamos cantando el himno se me cruzaban esas cosas en la cabeza. Lo tomé para el lado positivo: que eso me inspire, me dé fuerzas para hacer lo mejor posible las cosas. Sé que es un tema ya superado y que pasó bastante tiempo, pero no deja de ser una marca para mí y eso me impulsa a seguir y a meterle siempre. A partir de ese momento que yo viví, empecé a disfrutar y a valorar cada minuto de cada entrenamiento o partido porque uno nunca sabe cuándo es el último”.

Yendo al plano futbolístico, la lateral realizó su análisis del primer partido: “Este proceso es nuevo, es algo que recién está empezando, es una idea de juego distinta. Nosotras tratamos de interpretarla lo mejor posible en el poco tiempo que llevamos y creo que lo hicimos de la mejor manera. Siempre hay cosas para mejorar y aprender. Tratamos de plasmar la idea que el técnico nos propuso y, por momentos, estuvimos compactas en la presión y el retroceso. La idea la adoptamos y por momentos le jugamos de igual a igual a Brasil, que es una potencia. Claramente ellas tuvieron más tiempo la pelota en los pies pero nosotras tratamos de salir jugando, presionamos… Hicimos cosas distintas. Siento que transmitimos un poco lo bueno que se está generando afuera entre el grupo”.

“Vestir la camiseta de la Selección es un orgullo. Significa valorar el sacrificio que uno hace para llegar a esto, no solo mío sino de mi familia, de toda la gente que nos rodea. Sentí mucho orgullo, mucha emoción, más allá de que fuera un amistoso. Aunque solo te pongas la camiseta de entrenamiento, ya es un placer poder vestirla”, finalizó.