¿Jubilarse a los 55 años? El gobierno evalúa alternativas para algunas personas

por redaccion

El paquete de medidas que ha tomado el gobierno de Alberto Fernández es amplio y poco a poco se van conociendo algunas que están en […]

El paquete de medidas que ha tomado el gobierno de Alberto Fernández es amplio y poco a poco se van conociendo algunas que están en carpeta. Una de ellas es la posibilidad de otorgar el benificio de jubilación anticipada a personas que hayan reunido 30 años de aportes, con una parte —un porcentaje aun no definido— del haber jubilatorio que le correspondería.

Según confirmaron desde la Anses, se están ultimando los detalles. La idea es que puedan acceder quienes ya cumplieron con los 30 años de aportes, que en este momento se encuentran sin trabajo registrado pero que aún no cuentan con la edad para jubilarse. En su mayoría —calculan que el 90%— serían hombres.

Hoy la edad jubilatoria es de 60 años para las mujeres y 65 para los hombres. La medida no sería del todo nueva, ya que hubo una experiencia similar en el año 2004, cuando a través de la Ley 25.994 se creo una Prestación Anticipada por Desempleo (PAD) que implicaba cobrar una jubilación cuyo valor era la mitad de la que correspondería al cumplir la edad.

Aunque los especialistas consideran que la medida es positiva, advierten sobre los recursos necesarios para su financiamiento. “Como medida social protectiva, es valiosa y necesaria, pero, como siempre, el tema central termina siendo el costo, y su financiamiento. No debería ser muy grande el universo de gente que ya tiene el requisito de años de servicio y solo le falte el de edad”, advirtió la abogada Elsa Rodríguez Romero, directora de la Comisión de Seguridad Social de la Federación Argentina de Colegios de Abogados.

“La realidad es que el financiamiento de esta medida no debería estar a cargo del presupuesto previsional, porque sino seguimos confundiendo todo. Es una medida de excepción”, agregó.

Eugenio Semino, director del área de Tercera Edad en la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, recordó que entre entre 2005 y 2007, cuando estaba vigente la Prestación anticipada por desempleo (PAD) se inscribieron en ese momento 50.000 personas. Desde entonces, hubo dos proyectos similares en el Congreso, uno de la diputada Alicia Terada y otro de la diputada Mirta Tundis, que nunca llegaron a debatirse.

“Esta prestación anticipada por desempleo, si se presenta, está muy bien para los pocos que la puedan recibir. Pero el universo es muy limitado porque no tienen que tener otro ingreso, ni pensiones contributivas ni subsidios. Son medidas efectistas, que le vienen bien a los pocos que están en condiciones de recibirlos. Y en el fondo tratan de tapar que 5 millones de jubilados con sus $25.000 no cubren el 30% de sus necesidades básicas”, destacó Semino.

Para los economistas, la aplicación de una jubilación anticipada depende de cómo se va a financiar pero también de no generar un incentivo para que los posibles beneficiarios se pasen de la formalidad a la informalidad.