Los riesgos de poner más “platita” en el bolsillo para mejorar el resultado de las próximas elecciones

por redaccion

Lo manifestado por el candidato a diputado del Frente de Todos,  Daniel Gollán, causó un remezón político.   Poner más plata en la calle como […]

Lo manifestado por el candidato a diputado del Frente de Todos,  Daniel Gollán, causó un remezón político.  

Poner más plata en la calle como  hará el oficialismo y que rápidamente la gente lo perciba en su bolsillo y en los mostradores tiene muchos riesgos. La pregunta es si el  partido gobernante podrá dar vuelta el resultado o reducir la ventaja de las elecciones pasadas, con más dinero en el bolsillo de la gente.

En el terreno estrictamente político y estadístico,  los antecedentes no juegan a favor del oficialismo. Los datos  indican que en los años: 2013, 2017 y 2019 no sumó  más votos en una general que en una PASO.  

En seis de las últimas ocho elecciones legislativas (1987, 1993, 1997, 2001, 2005 y 2013) el resultado de la legislativa previa a la presidencial fue un buen anticipador de lo que ocurrió después. El que ganó las elecciones legislativas, luego de dos años, ganó la presidencial.

Volviendo al plano económico el hecho de poner más plata en la calle implica necesariamente emitir pesos y que, la emisión,  crezca mucho más rápido que la inflación. El objetivo es que el consumidor sienta y perciba un poder de compra mayor, en el poco tiempo que falta hasta el 14 de noviembre. Este mecanismo es muy riesgoso ya que se puede volver en contra. En 2020 en tiempos de la cuarentena estricta por unos meses el BCRA emitió mucho dinero y la inflación no subió, pero después pasó lo contrario.

Las quejas del oficialismo respecto a que el Ministerio de Economía subejecutó gasto primario no se fundamentan en los números tal como ha explicado Guzmán. No se gastó el total de lo recaudado de más por el impuesto a la riqueza. Sí se le podría achacar políticamente a Economía haber errado el timing electoral. Dicho de otra forma, el expansionismo fiscal monetario que iba a venir con o sin elección empezó demasiado pegado a las PASO y no se llegó a notar en los bolsillos de las clases más bajas.

Guzmán, definirá en los próximos meses la suerte de su programa monetario para este año. Las alternativas son conseguir que el mercado le preste pesos suficientes para cubrir parte del déficit o emitir mucho más de lo que está en el presupuesto de 2021. Si no logra alcanzar sus previsiones el resultado puede ser potencialmente complicado para la dinámica de precios y también para la estabilidad de las cotizaciones paralelas del dólar.

Cada peso que Guzmán no obtiene emitiendo deuda en el mercado no se traduce en recortes de gasto sino enotro peso que emite el BCRA. Ese es el peligro de tratar de poner más plata en los bolsillos solo aumentando la nominalidad de los salarios y el gasto social como pretende el oficialismo.

Fuente: iProfesional