El genio que cambió a la humanidad como especie: 10 años sin Steve Jobs

por Denis Guillermo Rosales

Sus historias alrededor pueden tomar días en ser contadas. Desde los que lo vieron como un terco o hasta soberbio con aires de superioridad, hasta […]

Sus historias alrededor pueden tomar días en ser contadas. Desde los que lo vieron como un terco o hasta soberbio con aires de superioridad, hasta los que cambiaron rotundamente su forma de ver las cosas o empezaron a creer en lo que antes no. Steve Paul Jobs literalmente nos cambió como especie. Los humanos somos otros después de su paso por este mundo. A 10 años de su muerte, su legado crece y alimenta el deseo de muchos que pretenden subir niveles en la vorágine de la innovación actual.

Cuando se menciona que Jobs cambió el accionar de la raza para siempre, se fundamenta desde varios ángulos. Por empezar, invitó a las personas a pensar distinto y causó una revolución en ese aspecto. Marcó a muchos empleados o simplemente seguidores que descubrieron que los obstáculos se afrontan innovando. Y después, claro, fue haciendo el giro de 360 grados de la forma en que vivimos con simples elementos que son parte de sus creaciones.

No cabe duda que la denominada 4° Revolución Industrial o Era Tecnológica comenzó con él. Desde la primera MAC en 1984 que, por ejemplo, introdujo el mousse para que las computadoras no fuesen sólo cosas de genios que recordaban combinaciones, sino que se popularizaran para ser vitales en la mayoría de los trabajos que se venían y con una notoria mejora de los procesos de todos: desde las grandes compañías hasta de los pequeños negocios.

Si hoy un músico no depende de una compañía discográfica para apuntalar su carrera, se debe a Steve Jobs. La creación en 2001 del Ipod nos metió literalmente la música al bolsillo, cambiando para siempre la forma de consumirla como entretenimiento y lógicamente toda la industria. Y no se revaloriza sólo el aparato creado, porque luego llegaron un sinfín de imitaciones y después los teléfonos inteligentes. Se realza por sí sólo el concepto que creó.

Llevar el escritorio en el bolsillo es un “dolor de cabeza” para algunos, pero marcó una flexibilización total del trabajo, el entretenimiento, las comunicaciones y muchas áreas más gracias al Iphone, el padre de la criatura. Y así se podrían enumerar cuestiones de segundo orden y que incluso trascienden a Apple. Pero, como se menciona al inicio del artículo, podría llevar días, libros, largos relatos.

Ese maldito cáncer de páncreas que lo arrebató de este mundo nos privó de muchos más años de innovación y quién sabe qué otros adelantos. Pero quedaron sus ideas, sus formas de afrontar las cosas, su manera de ver el mundo. Fue capaz en vida de generar que algunas personas lo vieran como líder carismático y otras como un terco problemático. De transitar por una fina línea del amor-odio en sus empleados. Quizá el precio que había que pagar para ser uno de los hombres más importantes en la historia de la humanidad.