Los peligros que corre Juntos por el Cambio si no pacta una tregua que bloquee los enfrentamientos

por Redacciones

La Mesa Nacional de Juntos por el Cambio unificó ayer su discurso para resaltar el “triunfo contundente” que tuvo en las elecciones del domingo, pero no acordó ninguna […]

La Mesa Nacional de Juntos por el Cambio unificó ayer su discurso para resaltar el “triunfo contundente” que tuvo en las elecciones del domingo, pero no acordó ninguna tregua interna que evite las peleas que se insinúan por los proyectos personales que, formal o informalmente, se pondrán en marcha en las próximas semanas con la mira puesta en 2023.

“No hizo falta hablarlo. Está implícito que no vamos a romper por los planes que tenga cada uno”, aseguró uno de los participantes del encuentro de la conducción nacional opositora, que tuvo lugar en un salón de eventos de Palermo. Quizá todavía no se haya enterado de un dato: la jefa del PRO, Patricia Bullrich, tiene previsto viajar en el verano a la costa atlántica para cimentar su campaña presidencial, sin explicitar su objetivo, y en marzo comenzará a recorrer la provincia de Buenos Aires: quiere ir ciudad por ciudad para buscar “gente nueva” que le permita a JxC llegar con mejores candidatos para las próximas elecciones.

Uno de sus colaboradores le preguntó a la ex ministra de Seguridad si Horacio Rodríguez Larreta y Diego Santilli estaban enterados de esos viajes por el distrito bonaerense. “No tengo que pedirle permiso a nadie”, fue la respuesta seca de Bullrich. Parece el escenario ideal para que se desate una batalla dentro del PRO: el ganador de las elecciones en Provincia también se propone seguir recorriendo la Provincia y empezar a darle forma al plan “Diego gobernador” apoyado por el jefe de Gobierno, que, a su vez, competiría con Bullrich por la Presidencia.

Para complicar más las cosas, María Eugenia Vidal ya apoyó a su amigo Cristian Ritondo en la última campaña para que compita por la sucesión de Axel Kicillof en 2023. Y Santilli, a su vez, se propone visitar todo el país para ayudar a Rodríguez Larreta a llegar a la Presidencia. Nada que no resuelva unas PASO, aunque para eso falta una eternidad. ¿No es necesaria una tregua que impida que estos movimientos terminen en una batalla de todos contra todos? Sí, pero hasta ahora, curiosamente, en Juntos por el Cambio no lo creen necesario.Ernesto Sanz, Facundo Manes y Gerardo Morales: vuelve la UCR, pero crecen las peleas internasErnesto Sanz, Facundo Manes y Gerardo Morales: vuelve la UCR, pero crecen las peleas internas

Inclusive hay que sumar a este cuadro de posibles cortocircuitos lo que está pasando en la UCR, donde se aproximan los enfrentamientos para liderar el comité nacional partidario, luego de que venza el mandato de Alfredo Cornejo, en diciembre. Allí se ubicarán frente a frente el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, y el senador Martín Lousteau, mientras Facundo Manes está en las gateras para sumarse a la pelea que definirá la candidatura presidencial.

Toda la dirigencia opositora considera prematuro comenzar a desplegar sus planes personales con tanta anticipación y repite a coro que la gente castigará a los políticos que piensen en sí mismos en lugar de priorizar la búsqueda de soluciones a la pobreza o la inseguridad. Pero, por lo visto, varios creen que se puede avanzar en silencio sin delatar sus reales intenciones.

“Estamos obligados a unirnos en Juntos por el Cambio y a no priorizar los planes individuales. Si no lo hacemos, vamos a dividirnos y a quedar en una situación política de marginalidad”, afirma un referente partidario, para quien es “muy apresurado” lanzarse ahora a la carrera de 2023 cuando el país va a un escenario de alta inflación y tensiones sociales.

En la reunión de Palermo, sin la presencia de Mauricio Macri, quien viajó por la tarde a Arabia Saudita, la Mesa Nacional de JxC no habló sobre este tema, pero sí hizo un balance de las elecciones y concluyó que no podían dejar pasar la actitud incomprensible de un Alberto Fernández que no reconoció la derrota electoral e incluso tiene previsto “celebrar” en la calle que perdió o que lo hizo por un margen muchísimo menor del que temía. Digno de Ripley.

Por eso decidieron reforzar el discurso con definiciones y datos concretos: al comenzar la conferencia de prensa, los presidentes de los partidos de Juntos por el Cambio destacaron el acompañamiento de 9.700.000 argentinos en las elecciones para lograr una victoria por el 42,5% de los votos a nivel nacional, con 10 puntos de diferencia respecto del Frente de Todos.Patricia Bullrich llega al encuentro de JxC (Foto Franco Fafasuli)Patricia Bullrich llega al encuentro de JxC (Foto Franco Fafasuli)

A la vez, la coalición condicionó su aceptación al diálogo convocado por Alberto Fernández: “No ha habido ninguna convocatoria formal. Es un mensaje grabado en telepromter y paralelamente después va al acto y responsabiliza a la oposición de los problemas del país. No entendemos el mensaje”, dijo el presidente de la UCR, Alfredo Cornejo.

¿Y la tregua interna? Por ahora no se declarará ninguna. Hubo buen clima en el encuentro de ayer, acordaron no hablar sobre algo que no existe como el diálogo político y definieron trabajar juntos para concretar una reunión con una jornada más extensa, como una suerte de retiro espiritual, para darle forma a una agenda de temas del Congreso que quieren promover.

La Coalición Cívica se propone mucho más: durante el congreso del partido, que se realizará el 27 de este mes y que coincidirá con los 20 años de la organización, tienen previsto plantear que necesitan encarnar desde JxC “un contrato moral y un contrato de prosperidad”, como viene impulsando Carrió desde hace años, con un único objetivo: “Tenemos que ser mejores”.

Hasta ahora, en Juntos por el Cambio fueron buenos para conseguir “la mejor elección de la historia”, como definió Bullrich. Falta nada menos que se desactiven las bombas de tiempo que sus propios dirigentes instalarían en el largo y sinuoso camino para llegar a 2023.