José Thomas: “Quiero que cuando se termine mi gestión, todos los chicos comprendan lo que leen”

por Redacciones

Cuando se termine su gestión y “me vaya a mi casa”, el director general de Escuelas José Thomas, quiere dejar un objetivo cumplido: que todos los alumnos […]

Cuando se termine su gestión y “me vaya a mi casa”, el director general de Escuelas José Thomas, quiere dejar un objetivo cumplido: que todos los alumnos mendocinos comprendan lo que lean.

Dicho en otras palabras, que los chicos que se encuentran en el nivel crítico de comprensión lectora superen ese nivel.

Thomas está muy preocupado por estos datos, ya que son más de 20.000 los estudiantes mendocinos en esas condiciones y por ello, los dos aspectos en los que hará hincapié en el 2022 serán la alfabetización y en tomar muestras, censar y evaluar el sistema. Sin esta foto del contexto, tal y como él lo dijo, no se pueden tomar decisiones para crear políticas educativas que sean significativas.

Además de compartir la impronta que quiere dejar en su paso por la DGE, contó cómo fue y de qué manera la pandemia marcó al sistema de educación de la provincia.

Foto: Diario UNO

La comprensión lectora, eje fundamental del ciclo lectivo 2022

El censo de comprensión lectora del 2021 arrojó resultados preocupantes.

Se escuchó leer a todos los chicos de 4°, 7° y 1° año de la secundaria. En esta medición se llegó a la siguiente conclusión: 4.000 alumnos están por debajo del nivel crítico de lectura, mientras 20.000 se encuentran en el nivel crítico. En tanto que, 4.000 más, superan estos niveles.

El trabajo realizado durante el 2021, logró mejorar esos datos. El 45% de los chicos que se encontraban en nivel crítico logró salir de él, mientras el 70% de los estudiantes mejoró en este aspecto.

Sin embargo, el número dista de ser el ideal. Lo que Thomas quiere es que todos los alumnos puedan comprender lo que leen, porque esta es la base para internalizar todos los conocimientos.

Para lograrlo, continuarán las mediciones en las escuelas.

“Sarmiento fue un apasionado de la educación, realizó un censo por el que supo que la mayor parte de los argentinos era analfabeto. Creó escuelas en todos los pueblos y puso al frente de cada escuela a una maestra. En el censo que hubo treinta años después, Argentina era el país con menos analfabetismo de la región”, manifestó el titular del gobierno escolar.

Este es el motivo por el que Thomas se considera “un apasionado de los datos”, porque a partir de evidencia fehaciente es que se pueden planificar las políticas de Estado acerca de la educación.

Thomas mencionó el dato del estudio ERCE (Estudio Regional Comparativo y Explicativo) 2019, de la Unesco. Este indica que por primera vez en Latinoamérica, Argentina está por debajo de las estadísticas de comprensión lectora.

Mendoza está por encima del promedio, pero de un país que descendió y hay que tener en cuenta estos datos.

Las preocupaciones sobre la escuela secundaria

Para Thomas toda la falla del sistema pasa por la falta de comprensión lectora“Si un chico lee 70 palabras por minuto en 7° grado, no es que va a abandonar la secundaria, es que no tendrá la menor posibilidad de transitarla”, manifestó Thomas con vehemencia.

Foto: Diario UNO

Por esto vuelve a hacer hincapié en la fluidez lectora. “Cuando yo me vaya me gustaría que no quedara ningún chico en nivel crítico de lectura, creo que se puede hacer, que no es imposible. Hace dos años, nadie sabía cómo y cuánto leían los chicos. No se medían las trayectorias educativas reales. Ahora hemos mejorado esto y nos sirve para tomar decisiones políticas al respecto”

Al ser consultado sobre cómo impactó la pandemia en la terminalidad del nivel secundario, Thomas señaló que este es el punto más débil del sistema educativo. Sin embargo, ya lo era antes de la pandemia y lo siguió siendo después.

“Sí se resintió, pero la realidad del sistema dice que en el 2019 ese problema ya estaba. En Argentina no termina la secundaria el 50% de los chicos y si yo digo que en pandemia no terminó el 50% de los chicos, no alteré el número”

Lo que destacó es que hay que hacer la evaluación con ese número previo a la crisis sanitaria.

“A mí no me gusta focalizar porque nosotros en Argentina tenemos un problema sistémico, no coyuntural. Sin dudas agravado por la pandemia. Es verdad que la mitad de los chicos que ingresan no egresan de la secundaria, pero hay que ver el por qué. Si esto es porque no entienden lo que leen, y este es un problema que viene desde la escuela primaria”.

Hacia un modelo que reemplace la repitencia

El director general de Escuelas ha dicho en más de una oportunidad que, tal y como está planteada, la repitencia no produce buenos resultados. Aunque reconoció que por ahora es imposible sacarla sin un método para que los chicos alcancen los conocimientos básicos, señaló que hay otras modalidades que funcionan en el mundo, basadas en los aprendizajes reales y que evalúan en forma particular a cada alumno y que dan buenos resultados.

“Acá el fin no es que el chico repita o no, sino que aprenda en tiempo y forma. Y para eso, hay que generar políticas que logren que esto ocurra. Hoy está demostrado en el mundo que las políticas de la repitencia, así invasivas, como están planteadas, no generan aprendizaje”.

En cuanto a los modelos que sí sirven, destacó a los que tienen muchas intervenciones previas para que los alumnos no repitan: “Queremos que los chicos no repitan pero porque aprendieron, no porque los dejamos pasar”.

Como ejemplo, sostuvo que durante el 2021, que significó una vuelta plena a las aulas, toda la jornada extendida se focalizó en los alumnos con trayectorias educativas más débiles.

“Es necesario atender la heterogeneidad en educación, lograr que se tengan en cuenta las trayectorias reales de aprendizaje”, destacó el funcionario.

Un sistema educativo obsoleto

En cuanto a los obstáculos con los que se encuentra para lograr estos objetivos, Thomas fue más que claro.

La traba para no poder concretar cambios en el sistema es el sistema en sí, que está armado de esta manera hace muchos años”

Foto: Diario UNO

Según mencionó, un sistema que sostiene la repitencia, las materias compartimentadas, que se centra en los saberes y no en las capacidades, es obsoleto.

“Se trata de un sistema antiguo, con un estatuto de 1984. Y no por esto vamos a hacer una reforma educativa completa, no. Pero el mundo cambió, los chicos cambiaron, el sistema no es para este siglo, hay que hace un sistema de educación más moderno”.

En cuanto a la obsolescencia del sistema, según Thomas “está demostrado que si vos tenés un sistema que en 20 años demuestra que Argentina cayó mientras muchos otros países de Latinoamérica mejoraron, lo que están diciendo esos resultados es que hay que cambiarlo”.

Los aprendizajes que dejó la pandemia

Consultado acerca de qué fue lo que dejó la pandemia al sistema educativo, Thomas aseguró que esta respuesta no puede darse sin un contexto que la sostenga.

También dijo que es muy pronto para sacar conclusiones generales, al menos falta un año para poder hacerlo, pero a grandes rasgos, los resultados que dejó cada una de las etapas de la pandemia, no son del todo negativos.

Para Thomas, se pueden identificar tres etapas claras de la pandemia en el sistema escolar.

La primera fue la sorpresa y el pensar en las decisiones preliminares. “Las primeras dos semanas fueron claves, perfectamente nos podríamos haber equivocado, pero el tiempo nos terminó dando la razón”, sostuvo.

“Lo que queríamos era ver si los chicos se conectaban, cuánto y de qué manera lo hacían. Indagamos en esto. Eso nos permitió tener un seguimiento”.

Luego de tener claro este aspecto, debíamos determinar cómo llegábamos a los chicos con todo lo que la escuela da, que no es solo educación, lo primero fue pensar en la comida. Fue difícil.

Foto: Diario UNO

En este aspecto, dijo que comenzaron entregando 60.000 bolsones de alimentos y terminaron repartiendo 120.000.

Lo que se hizo fue detectar a los que vivían en grupos familiares más vulnerables.

Uno de los cambios más importantes, y que destacó como positivo, fue el trabajo de los docentes con la tecnología.

“Los docentes cambiaron su forma de dar clases, nosotros los apoyamos, pero el cambio lo hicieron ellos y lo lograron con los recursos y la realidad que teníamos.

La evaluación de estas etapas fue buena, no se puede considerar al todo o nada, hubo aspectos muy dificultosos y otros dignos de destacar”.

“Lo que se hizo fue muy bueno, tuvimos un gran contacto con los chicos. fue bueno porque los docentes lograron tomar la tecnología como una herramienta y la utilizaron, en ese sentido fue bueno. Pero como toda crisis en donde más pega es en los sectores más vulnerables. En estos sectores, la educación se resintió mucho más”, reflexionó.

La segunda etapa, que también fue muy complicada fue el regreso a la educación presencial de una parte de los alumnos.

“Esto fue a fines del 2020, y ahí tuvimos que empezar a poner en práctica protocolos y burbujas. En esto quiero destacar un gran trabajo del Concejo Federal para ver cómo se cerraba el 2020 y cómo lo integrábamos al 2021”.

De esto, Thomas rescató que se comenzó a hablar de trayectorias reales en los chicos, individuales. Es un gran avance que según dijo, en la teoría se sabía pero no se ponía en práctica.

La tercera parte de la pandemia fue el año pasado, y tuvo que ver con adaptarse a un sistema de burbujas, en el que no todos los chicos estaban presentes. “Los docentes se tuvieron que adaptar a trabajar con un sistema de clases semipresencial, y además con el aditamento de que muchos alumnos se enfermaban, o bien, los mismos docentes. Debíamos suspender las clases presenciales por curso.

“Si la logística ya es compleja de por sí, esto lo agravó mucho más, pero Mendoza en esto se destacó, ya que se tomó la decisión política de no cerrar nunca las escuelas y con el tiempo vimos que esto fue bueno. Pudimos demostrar que las escuelas no son lugares de hipercontagios, sino en algunos casos todo lo contrario, son los lugares en los que más se respetan los protocolos”.

En cuanto a datos concretos, Thomas señaló que en Mendoza, donde nunca se suspendieron las claseshubo la misma cantidad de contagios que en provincias que tuvieron casi todo el año las clases suspendidas.

Como será la relación con la nueva conducción del SUTE

El director general de Escuelas destacó que él no tiene dificultades para dialogar con personas con las que no coincide ideológicamente. De hecho manifestó que tiene una excelente relación con el actual ministro de Educación de la Nación, Jaime Perzcyk, como la tuvo con el anterior.

Agregó, en este sentido, el muy buen trabajo realizado con el Consejo Federal de Educación. “Estoy dispuesto a dialogar con el SUTE siempre que sea en buenos términos. El sindicato defiende el derecho de los trabajadores y está muy bien que así sea, yo defiendo el derecho a la educación de los chicos. Mientras no se afecte este derecho podemos lograr acuerdos. Pero cuando no se respete, va a ser difícil concordar”, destacó el funcionario, quien esta semana tuvo una reunión calificada de cordial con Carina Sedano, nueva secretaria general del SUTE.